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Ficha de Google de un negocio local: qué rellenar y qué errores la dejan fuera

Neutral B · · 5 min de lectura

Ficha de Google de un negocio local: qué rellenar y qué errores la dejan fuera

Cuando alguien busca «fontanero cerca» o el nombre de una calle con «peluquería», lo primero que ve casi nunca es una web: es el mapa y las fichas de los negocios. Esa ficha, el Perfil de Empresa de Google, es gratuita, y aun así muchas están a medias, con horarios de hace años o con trucos que acaban en suspensión. Esto es lo que revisamos cuando un negocio nos pide ayuda con la suya.

Antes de tocar nada: ¿la ficha es tuya?

Parece obvio y es el primer atasco. Muchas fichas las creó un antiguo empleado, la agencia anterior o el propio Google a partir de datos públicos. Si no puedes entrar a editarla, lo primero es reclamar la propiedad desde la propia ficha y pasar la verificación que te pida Google. Mientras tanto, no crees otra ficha nueva para el mismo local: tendrías dos compitiendo entre sí y una de las dos acabará marcada como duplicada.

Si trabajas con alguien externo, que te añada a ti como propietario y a la agencia como administrador, no al revés. Si un día cambias de proveedor, la ficha se queda contigo.

El nombre: el real, sin añadidos

La tentación es escribir «Taller Pérez – Mecánico barato en Sabadell». Las directrices de Google para representar tu empresa lo prohíben expresamente: el nombre debe ser el que aparece en tu rótulo, tu web y tus facturas, sin palabras clave, ciudades ni eslóganes. Funciona durante un tiempo, hasta que un competidor sugiere la corrección o la revisión automática lo detecta, y entonces el problema ya no es el nombre sino la ficha entera.

Dirección o zona de servicio

Aquí se equivocan muchos oficios que van a casa del cliente. Si atiendes en tu local, pon la dirección. Si trabajas desplazándote y no recibes a nadie en tu dirección (un electricista que trabaja desde casa, por ejemplo), Google pide ocultarla y definir una zona de servicio. Poner la dirección de tu vivienda o de un despacho donde no atiende nadie para «salir en el mapa» es de lo que más suspensiones provoca.

La zona de servicio sirve para informar al cliente de hasta dónde llegas. No esperes que marcar cincuenta municipios te haga aparecer en todos: la cercanía real sigue pesando mucho.

Categorías: pocas y precisas

La categoría principal es probablemente el campo que más influye en para qué búsquedas apareces. Elige la que describe lo que eres, no lo que tienes: un restaurante con terraza es «restaurante», no «terraza». Añade categorías secundarias solo si son actividades reales y relevantes. Llenar la lista con todo lo que se parezca a tu oficio no ayuda y diluye la ficha.

Un truco sencillo: busca a los tres negocios de tu sector que mejor salen en tu zona y mira qué categoría principal usan. No para copiarles, sino para comprobar que no estás usando una que nadie busca.

Los campos que casi todo el mundo deja vacíos

Reseñas: pedirlas sí, fabricarlas no

Pedir a tus clientes que dejen su opinión es legítimo y conviene hacerlo: una tarjeta con un código QR en el mostrador o un mensaje después del trabajo con el enlace directo. Lo que no se puede hacer, según la política de contenido de Google, es ofrecer descuentos o regalos a cambio, pedir reseñas solo a los clientes contentos o publicarlas desde cuentas de conocidos.

Además del riesgo con Google, en España hay uno legal: el artículo 27 de la Ley 3/1991 de Competencia Desleal considera desleal encargar o publicar reseñas falsas de consumidores. No compensa.

Responde a las reseñas, también a las malas. Una respuesta tranquila que explica qué pasó y ofrece solución la leen los siguientes clientes, no solo quien se quejó.

Cuándo la ficha no es el problema

Hay negocios con la ficha impecable que siguen sin llamadas. A veces el motivo está fuera de ella: la zona tiene muchísima competencia, el local está lejos de donde se concentra la búsqueda o el teléfono no se coge a mediodía. Otras veces la ficha trae visitas pero la web a la que enlaza no convence. Por eso conviene medir qué contactos llegan de verdad, algo que explicamos en cómo saber de dónde vienen tus clientes.

Y una advertencia honesta: nadie puede garantizarte una posición concreta en el mapa. Quien te la prometa está vendiendo algo que no controla.

Revisión rápida en diez minutos

  1. Busca tu negocio desde el móvil de otra persona y mira qué aparece.
  2. Comprueba nombre, dirección o zona, teléfono y horario de esta semana.
  3. Revisa que la categoría principal describa tu actividad principal.
  4. Sube dos fotos recientes y reales.
  5. Responde a las reseñas pendientes.

Si prefieres que lo revisemos contigo, escríbenos desde el formulario de la portada y te decimos qué vemos.