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Web propia, web alquilada o solo redes sociales: qué le conviene a un negocio local

Neutral B · · 4 min de lectura

Web propia, web alquilada o solo redes sociales: qué le conviene a un negocio local

Un negocio local que empieza a moverse en internet suele tener tres opciones sobre la mesa: encargar una web propia, alquilar una que ya funciona o quedarse solo con Instagram, Facebook y la ficha de Google. Ninguna es la correcta para todos. Depende de cuánto tiempo puedes dedicarle, de cómo te buscan tus clientes y de lo que pase si mañana quieres cambiar.

Primero, cómo te buscan

Antes de elegir formato, piensa en el último cliente nuevo que tuviste. ¿Te encontró buscando en Google «reparación de persianas» con prisa? ¿Te vio en Instagram porque un amigo compartió un trabajo? ¿Le pasaron tu teléfono?

Solo redes sociales

A favor: cuestan poco dinero, se actualizan desde el móvil y generan conversación directa con clientes.

En contra: no controlas nada. La plataforma decide quién ve tus publicaciones, puede cambiar las reglas o bloquear la cuenta, y lo que publicaste hace un año es difícil de encontrar. Además, las publicaciones de redes casi no aparecen cuando alguien busca un servicio en Google. Y exigen constancia: una cuenta con la última publicación de hace ocho meses da peor impresión que no tenerla.

Encaja si tu clientela está en esas redes, tienes tiempo o alguien que publique con regularidad, y la ficha de Google está bien cuidada para cubrir las búsquedas. Tienes una guía de la ficha en qué rellenar en tu ficha de Google.

Web propia

A favor: es tuya. Dominio, textos, fotos y datos de contacto están bajo tu control, y puedes llevártela a otro proveedor si lo necesitas. Bien hecha, trabaja para las búsquedas de tus servicios y tu zona durante años.

En contra: la inversión inicial, y sobre todo lo que viene después. Una web necesita alojamiento, renovar el dominio, actualizaciones de seguridad, textos legales al día y alguien que cambie horarios, precios y servicios cuando cambian. Muchas webs propias fracasan por abandono, no por mal diseño: se quedan con el teléfono antiguo, un formulario que ya no envía o un certificado caducado.

Antes de encargarla, pregunta y que te lo den por escrito:

Web alquilada

En este modelo pagas una cuota por usar una web que ya existe y ya está publicada para un servicio y una zona. El proveedor se encarga del alojamiento, del mantenimiento técnico y de las actualizaciones. Es una de las cosas que hacemos en Neutral B, así que conviene contar también sus límites.

A favor: empiezas sin inversión inicial grande, no tienes que ocuparte de la parte técnica y puedes probar un canal durante unos meses antes de comprometerte con más.

En contra: no es tuya. Si dejas de pagar, la web sigue siendo del proveedor y puede pasar a otro negocio. A la larga, la suma de cuotas puede superar lo que costaría una web propia bien mantenida. Y tienes menos libertad para cambiar diseño o estructura.

Encaja si quieres comprobar si internet te trae trabajo en una zona o servicio concreto antes de invertir, o si sabes que no vas a mantener una web tú mismo.

Preguntas que deberías hacer a cualquier proveedor de alquiler, incluidos nosotros: ¿los contactos que llegan son solo para mí o se reparten? ¿Cuál es el plazo mínimo y cómo se da de baja? ¿Qué datos del negocio aparecen en la web y quién figura como titular en el aviso legal? ¿Puedo ver los contactos que llegan cada mes?

Comparación rápida

Solo redesWeb propiaWeb alquilada
Coste inicialBajoMedio o altoBajo
ControlLo tiene la plataformaTuyoDel proveedor
Tiempo que te pideConstanteAlto si la mantienes túBajo
Búsquedas en GooglePocoSí, si está bien hecha y cuidadaSí, si la web ya está trabajada
Si lo dejasConservas la cuentaConservas la webPierdes la web

No son excluyentes

En la práctica, la mayoría de negocios que funcionan combinan dos cosas: una ficha de Google cuidada y una web (propia o alquilada), con redes si su clientela está allí. Lo que conviene evitar es repartirse en cinco frentes y mantener bien ninguno. Mejor una cosa atendida que cinco abandonadas.

Elijas lo que elijas, mide los contactos que llegan durante unos meses antes de decidir si ampliar o cambiar. Te contamos cómo en de dónde vienen los clientes que llegan por internet. Nadie serio puede asegurarte un número de llamadas: depende de tu sector, tu zona y la competencia que tengas.

Si quieres comentarnos tu caso, usa el formulario de la portada.